domingo, 10 de octubre de 2010

Diario de un asesino (7ma pagina ¿final?)

En una habitación solitaria y polvorienta de un edificio, se puede ver a un hombre, posiblemente un obrero de construcción, el cual tiene en sus manos un libro y leía el mismo con una expresión de asco y repugnancia en su rostro, y por lo mismo lo único que hizo al terminar de leerlo fue arrojarlo hacia la puerta, se encontraba de pie al lado de una columna y la misma tenia un hoyo en el centro, y al lado del obrero una caja con algunos artefactos, los cuales a simple vista no se distinguía nada importante, en ese momento se escucha un grito y varios insultos, la voz masculina y autoritaria llego rápidamente a la habitación en la cual se encontraba el obrero, se abrió la puerta y se logro ver la figura de un hombre, alto y fornido, este miro al obrero y le dijo "Mira inutil, ya todos terminaron su trabajo y tu aun estas acá y no has terminado, ponte a trabajar, yo tengo mejores cosas que hacer, que estar acá pendiente lo que haces o no haces, basura".

En la cara del obrero se notaba ademas de la indignación, que esta no era la primera vez que esa persona, posiblemente su jefe, lo trataba así, y seguramente no solo a el, se dispuso a terminar su trabajo, que al parecer era colocar unos explosivos en una de las columnas principales del edificio, y procedió a salir de la habitación, cuando abrió la puerta, esta golpeo con el libro que había estado leyendo, el obrero lo pensó mucho, y por alguna razón lo recogió, y lo guardo entre sus ropas, cerro la puerta tras de si, y en esta se podía ver aun el numero 20 enmarcado en la puerta con unos números que ya con el tiempo se habían oxidado.

Un anciano en un parque, lee el diario, el cual en ese momento tenia como fecha el 25 de Marzo de 2045, y como encabezado principal se leía "Maestro de obra, torturado y asesinado, sin sospechosos", en el articulo se podía notar que la forma de tortura a la que fue sometida el hombre, estaba increíblemente relacionada con el trabajo que realizaba, y entre los comentarios de los amigos, compañeros de trabajo y demás, se podía ver que aunque no aprobaban el asesinato, tenían cierta alegría de haberse librado de alguien que los maltrataba. En ese momento el anciano cierra el periódico sonriente, coloca sus codos sobre la mesa en donde se encontraba, y al ver pasar a un joven, lo mira y le pregunta de la manera mas amable posible ¿te importaría jugar una partida de ajedrez conmigo?, el joven lo miro raro, pero acepto.

Ambos se sentaron en la mesa y el anciano pregunto el nombre del joven, y este amablemente respondió, mostró las piezas, y le dijo "¿cuales deseas, negras o blancas?", el joven escogió las blancas, y se prepararon para jugar, el viejo siguió haciendo preguntas, de la manera mas sociable y tranquila posible , hasta que en un momento le dijo al joven, "podemos ver las piezas blancas como el lado ¿bueno? de el tablero, y las piezas negras como el malo, en todo caso ¿que crees?", el joven lo miro y le dijo, que si, que podía ser una manera de interpretar el juego.

El viejo sonrió y le dijo "si hubieras jugado contra un oponente que yo tuve hace mucho tiempo, en este momento deberías de estar asustado", empezó a reírse, y le hizo el jaque mate al joven, este no se dio cuenta, cuando el viejo había hecho todas las jugadas y por lo mismo lo miro desconcertado.

"En esta vida, lo bueno, no siempre vence a lo malo, sobretodo si este sabe moverse sin que el otro se de cuenta, y cuando nadie lo espere, dar un golpe definitivo" dijo el viejo, y aclaro mientras reía "pero terminar todo de un solo golpe no es divertido, es algo que aprendí en mi vida, siempre hay que jugar un poco".

El joven, no entendía, e incluso se noto asustado, se levanto, despidió del viejo y fue, en este momento el anciano vuelve a abrir el periódico, lee el articulo dice en un tono de voz audible solo para el "creo que aunque haya sido un maestro poco ortodoxo, alguien aprendió bien la lección".


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