A la final me gradué, y al igual que con la secundaria, con un buen promedio de notas, y por lo mismo conseguir trabajo en una buena empresa no se me hizo difícil, no estuve mas de dos semanas sin ejercer la profesión, y empece con todos los ánimos, y de nuevo lo que muchos llaman egoísmo salio a flote, deje de interesarme por los demás, y solo me concentre en subir puestos por mi, y los que tuviera que dejar atrás, que se quedaran así. Pero esta vez tenia una competencia, pero desgraciadamente esa persona no era alguien con mi mismo cargo, sino mi jefe inmediato, el vicepresidente de la empresa, y no solo me hacia la vida imposible, sino que de todas las formas posibles trataba de desmoralizarme.
Luego me fui enterando que alrededor de ese jefe que me tenia que soportar, habían muchos rumores, y la mayoría no eran buenos, uno de ellos fue que, siempre en el momento que hacia los informes de desempeño laboral, omitía, datos ¿como decirlo? muy relevantes, claro esta, que esto solo lo hacia, cuando veía su puesto en peligro, ademas esta de sobra decir, que los abusos a su secretaria no eran muy secretos que digamos.
Un hombre que evitaba el progreso de los demás y a su vez abusaba de una persona inocente, que casualidad, otra persona no merecedora de lo que tenia, me aparecía al frente y me rogaba que lo matara. Pero por primera vez el problema no estaba en como matarlo, sino en como secuestrarlo, ya que saliendo del trabajo se me hacia imposible, y en su casa seguían habiendo muchos testigos, por primera vez me encontre bloqueado en todos los sentidos, pero admito que nunca pensé que lo que sucedería unos meses después me ayudara.
En una de esas típicas fiestas navideñas que organizan las empresas para sus empleados, y esta fue a una de las pocas a las que fui, y obviamente tenia mis razones para hacerlo, aun necesitaba ese momento oportuno para tomar ventaja, como regularmente me pasaba el momento llego solo, mi querido jefe tomo de mas, y en un momento de mareo fue a caer a los brazos de su secretaria, así es, la misma de la que abusaba, entre ella y otro empleado lo llevaron fuera del edificio y fueron a la parte trasera, y lo dejaron vomitando hasta el alma, el empleado se retiro y regreso a la fiesta pero la secretaria de alguna forma se quedo, hay que admitir que esa mujer sencillamente era tonta, como era de esperarse, en lo que su jefe logro recuperarse solo un poco, se abalanzo sobre ella, pero la mujer no pensó dos veces y lo empujo, y como bien deben saber, hacer que un borracho tropiece y caiga, es casi tan fácil como poner un pie frente al otro, ella salio corriendo, regreso a la fiesta un momento y luego se fue, yo a todas estas sabia que el hombre seguía tirado en la parte trasera mirando las estrellas.
Cuando ella procedía a marcharse, yo fui detrás, y luego continué a donde estaba mi jefe, actué preocupado y lo levante, me contó que estaba muy mal y que lo llevara a su casa de ser posible, le pedí que si por favor me dejaba pasar por la mía primero, a recoger una mochila ya que tenia planeado salir muy temprano a mi pueblo de visita, obviamente, el desconocía que mi madre estaba muerta y que no tenia razón para regresar a ese sitio, accedió y entonces me dejo usar su auto, error que cometieron muchas de mis victimas, nadie nos vio salir, y así mismo, nadie supo siquiera que el se fue conmigo.
Efectivamente pasamos primero por mi casa y recogí un bolso con ciertas cosas, y subí de nuevo al auto y le pregunte en donde quedaba su casa, por supuesto, era solo para disimular, ya que ni el, ni yo, pondríamos un pie en esa casa. En el camino se quedo dormido, cosa que me dio mas libertad para completar todo como quería.
Desde que vivía en esa ciudad todos los asesinatos que realice fueron en lugares prácticamente públicos, locales abandonados y cosas de ese estilo, ya había olvidado lo divertido que era torturar a alguien bajo la luz de la luna. Asi que conduje un poco hasta los limites de la ciudad y con toda la intención salí de la carretera y maniobre entre los arboles hasta llegar a un claro, de nuevo, alejado de la carretera pero no tanto como para perderme de regreso.
Salí del auto y a su vez saque también a aquella persona que tenia de acompañante, le quite la chaqueta y la camisa, le ate las manos juntas , y a su vez lo ate a el a un árbol, pero con la soga apretada en su cuello así que almeno en el momento que se despertara con el mínimo movimiento de desesperación se podría lastimar, efectivamente cuando lo hizo, aunque borracho aun, intento levantarse sin ningún resultado mas que una espalda rasguñada y un cuello quemado por la fricción con la soga.
El miro hacia los lados pero aun no distinguía muchas de las cosas que estaba viendo y mucho menos se daba cuenta de lo que estaba pasando, hasta que me acerque, me senté de frente a el, y recuerdo haberle preguntado que se sentía abusar de una persona, hacerle algo a alguien que no deseara, no me respondió y solo me miro asustado, así que fui a su auto y baje el bolso que recogí en mi departamento, lo abrí y metí la mano y saque unos cuantos bolígrafos, y con uno de ellos, empece a dibujarles unas X en algunas partes del cuerpo, como los brazos piernas y varias partes del tronco, lo mire, sonreí, y le dije "ya e apuñalado personas con un cuchillo, es sencillo que penetre en la piel, pero la verdad siempre sentí curiosidad por saber como seria hacer eso con un bolígrafo".
Mire una de las varias X que le dibuje y usando el mismo bolígrafo, lo levante y se lo clave en el sitio, el grito que produjo esa acción aun hoy retumba en mi cabeza, y si no fuera así, te juro que no podría dormir por las noches. Pero me di cuenta que haciéndolo de una manera rápida tal vez no producía tanto dolor, y que tal vez solo tal vez, haciéndolo mas lentamente le dolería mas, al fin todo esto se basaba en la prueba y error.
Saque otro bolígrafo, y busque un lugar en donde hubiera puesto un simbolo, y que ese lugar fuera clave para causar dolor, luego de al menos 1 minuto de meditación, lo encontré y procedí a colocar la punta del bolígrafo en medio de la X, mi victima empezó a moverse y retorcerse sin resultado alguno ya que de la manera que lo tenia amarrado solo podría, o romperse el cuello, o aumentar mis ganas de torturarlo, por no ser un niño bueno, y con cualquiera de las dos yo salia ganando. Continué clavando lentamente el bolígrafo en el punto, mientras el seguía retorciéndose, y como bien sabrás, esas armas poco ortodoxas, no tienen una punta muy filosa, y les cuesta mucho atravesar la piel, pero para que mentirte, hasta la piel tiene su limite y si este se sobrepasa, la piel se desgarra, y luego de un poco de esfuerzo eso sucedió.
Los gritos fueron muy similares, así que solo me quedaba ver cual de las dos formas me hacia sentir mas satisfacción conmigo mismo, ¿es obvio cual escogí no?, poco a poco muy lentamente, fui clavandole uno a uno los bolígrafos en el cuerpo hasta que no hubieran mas X por llenar. De nuevo me senté al frente de mi jefe y le pregunte, que si en ese momento tenia idea, la mas remota idea, de como se sentía su secretaria, el me miro y me dijo que estaba loco, que tenia problemas y que me mataría, obviamente si yo estaba loco, el se encontraba aun peor, amenazar a alguien que te tiene a su merced no es bueno.
Regrese a su auto y busque algo de ese sitio que pudiera usar, lo primero que encontré fue su celular, quise probar mi puntería, así que salí del auto y se lo lanza golpeándolo en la boca, creo que rompiéndole unos cuantos dientes, volví al auto y encontré las llaves del auto, y decidí abrir la maletero, en la cual encontré una pequeña caja de herramientas con cosas muy comunes como por ejemplo una llave de presión, y en ese instante sentí curiosidad, ya sabia cuanto aguantaba la piel antes de desgarrarse, ahora, cuanto tardaría un dedo antes de romperse, tome la llave y me acerque al sujeto en cuestión, con un simple juego de niños escogí cual de los de 2 pies usaría, y con el mismo, cual dedo, y para mi alegría, salio ganador el meñique.
Coloque mi nueva arma de tortura en posición, ajuste el tornillo para que pudiera cerrar completamente, y empece a cerrar el mango de la herramienta y al mismo tiempo apretando cada vez mas el dedo hasta que por fin escuche el "crack" del hueso roto, pero, ¿estaba roto o dislocado?, mejor prevenir que lamentar así que seguí apretando cada vez mas, hasta que el sonido de rotura se escucho mas seguido, y al final no se escucho mas, a todas estas el llorón que tenia de victima no dejaba de gritar. Procedí a moler el mismo dedo del pie contrario, y en el primer intento de grito que hizo mi jefe, la llave paso de ser usada como prensa a ser usada como un mazo para romperle la mandíbula, cuando ya no podía gritar mas, termine de romperle el meñique, y así los demás.
Ya había empezado a ser aburrido todo esto, así que regrese al maletero y tome la llave de cruz, esa que se usa para sacar las tuercas de los neumáticos, me acerque al hombre, empuñe la llave como si fuera un bate, y lo golpee en la parte derecha de la frente dejandole algo mas que un moretón, luego cambie de punta y apunte un poco mas atrás, y efectivamente le di en la parte media entre la frente y parte trasera de la cabeza, me había cansado de usar métodos convencionales con este tipo de personas, así que por ultima vez regrese al auto, me senté en el lado del conductor y encendí el vehículo, lo acomode de tal forma que quedara de frente a su dueño, arranque y lo acelere hasta que lo choque contra el árbol donde se encontraba atado mi jefe, y así terminando todo con el
Luego de que termine con el limpie todas las pruebas en el auto, el volante, las puertas, maletero y demás, guarde las llaves en el bolso y empece a caminar hacia la carretera, logre detener a un camionero, con la excusa de que me habían estado siguiendo sin yo darme cuenta y en la carretera me detuvieron y robaron vehículo y solo me dejaron el bolso y sin dinero, el accedió a llevarme a la ciudad, y ya que casi amanecía solo espere un poco para volver caminando a mi departamento.
El lugar en donde deje el cadáver y todo lo relacionado con ese asesinato era un sitio muy turístico en tiempos aptos, pero en las fiestas navideñas todos están con sus familias y lo menos que se preocupan es estar en un bosque dando vueltas, pero cuando terminaron esas fiestas, el sitio se lleno de gente y encontraron el cadáver, no tenían sospechosos, en los bolígrafos de que estaban clavados en su cuerpo intentaron encontrar alguna pista, pero el tiempo que había pasado, junto con la sangre de la victima habían borrado toda evidencia.
Cuando fue momento de regresar al trabajo, el jefe fue el que nos informo del desastroso echo, y de la "triste" situación por la que pasaba la empresa, con la perdida de alguien tan valioso, yo no pude evitar notar que la secretaria del cadáver, digo, del difunto, estaba conteniendo una sonrisa, pero yo no pude hacer lo mismo, y si sonreí completamente, mas que nada por haber hecho muy bien mi trabajo una vez mas, nadie lo noto, o eso creía. Cuando salimos del auditorio donde hizo el anuncio la secretaria me llamo a un lugar apartado y me dijo "esa sonrisa, no es normal, nisiquiera yo que lo detestaba sonreí así, esa sonrisa fue de satisfacción, tu lo mataste ¿ no es así?", la mire un momento y le respondí de manera afirmativa, y con una sonrisa, ella solo dijo "esta bien entonces".
Obviamente en ese momento me dije a mi mismo que hasta ese momento había llegado todo, ella diría todo y terminaría en la cárcel como un asesino cualquiera, aunque para mi no fuera así, la supuesta justicia era ciega ante eso, pero para que mi sorpresa fuera mayor, paso el tiempo, y nadie me trato diferente, ni siquiera ella, y la policía nunca fue tras de mi.
Un día ella misma me llama y me dice que el jefe de la empresa tiene que hablar conmigo, yo me dirijo rápidamente a su despacho esperando algún nuevo empleo u obligación, ya que el cargo de vicepresidente seguía vació, y para mi sorpresa no me ofreció dicho puesto, sino que, con la alianza que realizaron con una empresa de otro país lograron conseguir mayor capital y abrir una sucursal en otro estado, y quería que yo me desempeñara como jefe de dicha empresa, acepte sin chistar, y me dijo que tenia una semana para alistar todo e irme.
En ese otro sitio ya no tendría enemigos y seguramente ya no tendría el tiempo para estar buscando gente que no mereciera vivir, así que lo único que quedara de esa etapa es este diario, en donde te confieso a ti, quien quiera que seas, todas las cosas que hice en mi vida, o al menos, todas las cosas que disfrute.
¿que piensas de mi? no lo se, pero si por alguna razón, crees que soy un monstruo que no debe estar suelto, mas abajo tienes escrita la dirección en donde estaré residenciado, eres libre de entregarme a la policía si lo deseas, tienes todas las pruebas necesarias.
Marcus.
Edificio de apartamentos Stainter, Calle 15 y Avenida 21, Habitacion Nº 115 Miami, Florida.
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