miércoles, 6 de octubre de 2010

Diario de un Asesino (2ra pagina)

6 de Octubre del 2010

Hoy les contare un poco de mis amigos en el pueblo en donde viví cuando joven, todos son buenas personas, bueno mejor dicho, fueron buenas personas, si alguno de ustedes supone por lo leído anteriormente que los mate, pues déjenme decirles que son unas personas muy perspicaces, si a todos y a cada uno de ellos, pero al igual que con mi madre, ninguno me causo arrepentimiento, ni el mas mínimo remordimiento ni lastima al hacerles lo que les hice, bueno excepto una persona.

Ella era Sofia, una adolescente, tengo que admitir que era preciosa, cabello negro hasta un poco mas abajo de los hombros, piel blanca un poco bronceada, pero no mucho, ojos marrones tal vez unos, 1.60 metros de estatura. Podríamos decir que ella fue desde que nos conocimos, mi mejor amiga, siempre estuvo conmigo, pendiente de todo lo que hacia, y recriminándome si hacia algo malo o que no le gustara, y en el momento de la muerte de mi madre, fue la primera en enterarse y venir a prestarme su apoyo, debo admitir también que era la mujer mas dulce que conocí en toda mi vida.

A la final, era inevitable que me enamorara de mi mejor amiga, y como el típico cliché de telenovela, que ella solo me viera como un buen amigo, y estuviera locamente enamorada de el hombre que menos le convenía. Los hombres de mi pueblo eran muy machistas, la gran mayoría maltrataba a sus esposas e hijas, y el caso de este al que ella amaba no era diferente, desde que estaban juntos yo note sus cambios, se volvio mas cerrada, callada, y rara vez se acercaba a hablar conmigo, yo curioso como siempre fui, investigue, y obviamente descubrí lo que ya les deje escrito mas arriba, el la maltrataba de muchas formas y yo como ¿caballero? que soy, necesitaba hacerme cargo de los asuntos.

También les dije ya que mi madre era una mujer muy entregada a la religión, y por lo mismo yo me conocía la vida de Jesús de arriba a abajo, y pues, para que negar que me interese mucho en la mayoría de los castigos, sobre todo en el de la corona de espinas, y pensé que si el hijo de dios recibió todo eso por tratar de hacer el bien, este susodicho hombre, que maltrataba a una mujer ¿que se merecería?.

El trabajaba en una ferretería en la entrada del pueblo,tenia un horario común y corriente, y siempre estacionaba su auto en la parte de atrás de la tienda, gran error, a menos que quieras que un hombre sediento de sangre como yo te encuentre, obviamente el salio por la puerta trasera y fue directamente al auto, en ningún momento se dio cuenta que yo estuve detrás de el, ni que estaba escondido esperando ese momento, en el cual sencillamente le tape la nariz con un trapo empapado en cloroformo casero, no se sorprendan, dije que me gradué con buenas notas, y por ende era bueno en química.

Como todo buen pueblo, este también tenia un bosque cerca, así que sencillamente tome sus llaves y en su mismo auto lo lleve hasta un sitio alejado, pero no tanto como para perderme en el camino de regreso, el cual tuve que hacer a pie, se vería muy raro que yo llegara en el auto de un desaparecido. Mientras aun estaba inconsciente le quite la camisa y lo amarre a un árbol, dejando le la espalda descubierta y de manera que mientras abrazaba al arbol, le pudiera amarrar las manos, así en todo caso que se quisiera escapar, debería romperse las muñecas. Espere a que despertara y recobrara casi en su totalidad el conocimiento, fue entonces cuando empece con un ataque psicológico muy elaborado, recuerdo haberle dicho frases de la biblia, irónico para alguien que es un asesino a sangre fría, le reclame y le pregunte que por que le hacia a ella lo que le hacia, obviamente sus respuestas no me interesaban, igual iba a matarlo.

Saque un látigo hecho en casa, no era el mejor, pero funciono muy bien para lastimarle seriamente la espalda, y que del dolor no se pudiera mantener en pie, obviamente en la caída también se lastimo el pecho y los brazo por el árbol al cual estaba abrazado, eso no lo tenia planeado, pero igual me hizo sentir muy bien lo admito, luego en medio de su estado de inconsciencia, lo desate y amarre de la forma opuesta, ahora con el pecho descubierto y de nuevo me senté a esperar que despertara, lo único que me mantenía emocionado era seguir torturando a ese pobre diablo.

En el momento en el que logro al fin despertar, yo ya me había aburrido y quería terminar todo eso pronto, la verdad tenia mucho sueño y perder tanto tiempo en el ya no era divertido, asi que como el latigo tambien prepare una corona de espinas, que no era mas que un cinturon con puas, el cual le amarre al cuello, y fui cerrando muy lentamente, mientras le decía que repitiera después de mi "no maltratare a las mujeres", hasta el momento en el que atravesé la piel, y cerré por completo el cinturón, pensaba ahorcarlo, pero creo que no era merecedor de una muerte tan rápida, así que afloje un poco el cinturón y lo deje amarrado al árbol mientras se desangraba.

Ademas de maltratar a su mujer, era aficionado a los clubes de mala vida, así que nadie sospecho de que no llegara a su casa esa noche, yo llegue a la mía a eso de las 7 am, y me puse a pensar, si mate a mi madre por ella haber matado a mi padre, una mujer que no se defiende de los actos de un hombre, ¿ también debería de recibir un castigo?, pues mi opinión, si, debería.

Al día siguiente fue al lugar donde había dejado amarrado a aquel infeliz, y comprobé que si había muerto, y exactamente como esperaba, ya la gente empezo a sospechar de algo raro cuando el hombre tenia 2 días sin llegar a la casa, y como buen amigo que era de su mujer me ofrecí a ayudarla a buscarlo por los alrededores, sin ningún resultado.

Una tarde ella me dijo que necesitaba ir al pueblo vecino dentro de 2 días que ella regresaba sola y no me preocupara por eso, y me pregunto que si yo la podría llevar, ya que su esposo no aparecía, yo accedí y su padre amablemente me presto su camioneta para hacer el traslado. La cosa esta en que, en la espera de ese día en el que tenia que llevarla, pensé muchas mas cosas, mas que nada en como castigar a esa mujer tan cobarde, y conseguí una manera en la cual estoy seguro que aprendería la lección.

El día llego y fui a su casa, la recogí y emprendimos la carretera al pueblo, antes por su puesto, pase por casa de su padre a recoger el automóvil, en mitad del camino, en el sitio donde tomaba el desvió para llegar a donde había matado a su marido, le pedí que me buscara algo que había guardado en la guantera del auto, cuando se acerco simplemente la golpee, lo suficientemente fuerte para dejarla inconsciente, llegamos al sitio esperado sin ningún problema, y ya tenia todo preparado, le amarre las manos y los pies a la cruz que ya tenia lista, y espere que despertara, igual como hice con su esposo.

Ya que estaba amarrada a la cruz la cual aun estaba en el suelo, no veía el cadáver de su esposo que estaba al frente de ella, procedi a explicarle lo decepcionado que estaba de mi mejor amiga, y como se dejaba golpear sin razón de un hombre como el, y le explique detenidamente lo que haría, ella se asusto y grito por supuesto, pero, no hice caso, nunca lo había hecho, ¿por que comenzar ahora?, de la guantera saque tres grandes clavos y un martillo, me acerque a ella y le coloque el primer clavo en la mano derecha, y sencillamente, martille.

Mientras ella gritaba yo le pedía que repitiera conmigo "no me dejare maltratar mas nunca", luego pase a la mano izquierda, y le pedia entre sus gritos dijera "no me dejare maltratar de nadie", cuando fui a martillearle el clavo en los pies, ella grito y suplico, no entendía por que yo hacia eso, por que la torturaba, ¿por que no entendía que era un simple castigo por ser una cobarde?, al fin, si martilleaba ese clavo, seguramente le desgarraría los pies y luego las manos y moriría al cabo de unas horas, tal vez, decidí solo dejarla atada de pies y clavada de manos.

Me quede con ella un rato, hablamos, recordé cuando le contaba todo, le confesé lo de mi madre y le dije que si tal vez, ella se hubiera fijado en mi en vez de en el hombre con el que estaba, nada de eso hubiera pasado, le dije que la amaba y procedí a levantar la cruz, ya tenia un hoyo en la tierra abierto para que esta calzara, y quedara en pie, obviamente, cuando la levante, se dio cuenta que al frente de si tenia a su esposo, al igual que a el, la deje y regrese al pueblo, deje la camioneta donde su padre, regrese a mi casa, y prepare todo para irme a estudiar a la universidad, a unos cuantos estados de distancia.

¿Saben algo?, Me pregunto si la habrán encontrado alguna vez y si así fue, ¿estaría viva?, bueno no me pueden culpar, al menos por ella sentí compasión y decidí que en caso que muriera lo hiciera al lado del amor de su vida, bueno y si viviera, que aprendiera la lección, digamos que soy un maestro poco ortodoxo, creo que fue la primera vez que sentí lastima o compasión por alguien.

hey... ¿les digo algo? hasta en agonía, era hermosa.


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